Existen varios casos de éxito como los de alumnos de General Assembly y Ironhack en los que se ha demostrado que es posible cambiar de carrera profesional gracias a los bootcamps, formaciones prácticas de aproximadamente 10 y hasta 12 semanas que responden a las necesidades actuales de las empresas tecnológicas.

Debido al impacto tecnológico, el panorama laboral ha cambiado y han nacido otros tipos de formación destinados a que los alumnos sean capaces de ser eficaces, productivos y válidos desde el minuto cero, cubriendo las nuevas exigencias que demanda el ecosistema empresarial. No en vano el Jefe de Recursos Humanos de Google afirmó de forma tajante aquella polémica frase de “el expediente académico no sirve para nada”.

Hoy explicaremos qué es un bootcamp y cómo sirve para formar a perfiles profesionales capaces de seguir el nuevo ritmo impuesto por los engranajes de la innovación y las nuevas necesidades empresariales. En un estudio reciente, el 80% de empresas que han contratado estudiantes de bootcamps, afirma que lo volvería a hacer.

¿Qué es un bootcamp?

Los bootcamps constituyen una nueva modalidad formativa que no exige un título académico previo, sino ganas de aprender y unos mínimos conocimientos que se pueden adquirir de forma autodidacta. Son una vía muy útil para cambiar de profesión o potenciar nuevas habilidades. Por ejemplo, cualquier persona interesada en la programación web y el diseño UX/UI puede apuntarse a un bootcamp y formarse en este campo especializado. Las principales características de los bootcamps es que estos son de carácter especializado, muy intensivo y focalizado en la práctica. Aproximadamente tienen una duración en torno a los dos meses y se encargan en formar a los alumnos en tecnologías punteras, aquellas que solicita el mercado actual.

Los bootcamps de instituciones como Ironhack y General Assembly han servido para que muchas personas puedan cambiar de carrera en tan sólo dos o tres meses, dependiendo del programa que escojan. Por ejemplo, Chris Peterson daba clases de inglés hasta que decidió convertirse en diseñador y actualmente trabaja en FUNCIONA; Teresa Torrijos era arquitecta y decidió cambiar los planos por un puesto de ingeniera de software en una de las startups más importantes de España: Cabify; Garazi Larrea trabaja como consultora en BCG sin necesidad de haber cursado una carrera universitaria o Fran Bosquet, ex-empleado en la construcción es hoy desarrollador JavaScript en Redradix por haberse apuntado a un bootcamp especializado.

¿Estás listo para revolucionar tu carrera profesional mediante un bootcamp?

Autora: Andrea Núñez-Torrón Stock